En Honduras, los adultos con trastorno del espectro autista (TEA) se enfrentan a una realidad marcada por el abandono, la estigmatización y la falta de oportunidades.
A pesar de que la Organización Mundial de la Salud estima que uno de cada 100 niños tiene autismo, la mayoría no es diagnosticada al tiempo y llega a la adultez sin apoyo ni atención especializada.
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Actualmente, no existen programas educativos ni políticas inclusivas dirigidas a esta población, lo que los excluye de la sociedad.
FUNTEAH trabaja por un futuro mejor para los adultos con autismo
FUNTEAH, la Fundación para el Tratamiento del Trastorno del Espectro Autista del Adulto en Honduras, nació en 2022 con el objetivo de mejorar la calidad de vida de estos adultos y sus familias. Atienden a 66 personas entre 18 y 58 años, de los cuales solo ocho son mujeres.
Los testimonios revelan situaciones alarmantes. Ramón Andino, de 60 años, es constantemente discriminado en la calle. Otros adultos presentan comportamientos agresivos debido a la falta de atención médica integral.
Familias como la de doña Carmen Bustamante, abuela de dos adultos con autismo severo, viven al límite, sin descanso ni recursos.
FUNTEAH promueve actividades recreativas, terapias ocupacionales y solicita ayuda para construir un Centro de Atención Integral. También pide a la Secretaría de Salud que incluya programas para adultos con TEA en centros públicos y un plan de apoyo psicológico para cuidadores.
La fundación también ha solicitado a la OABI la asignación de un bien incautado para establecer su sede y residencia permanente.
El caso de Luis Torres, joven con autismo que trabaja en una agencia de publicidad, demuestra que la inclusión es posible.
En Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, se recordó que los adultos con TEA merecen respeto, apoyo e igualdad de oportunidades. Honduras tiene una deuda pendiente.