El Reino Unido ha comenzado a exigir la autorización electrónica de viaje (ETA) para los viajeros de la Unión Europea, con un costo inicial de 10 libras, que aumentará a 16 libras en una semana.
El proceso se realiza en línea mediante la aplicación ‘UK ETA’ y, en su mayoría, es automático, pero puede generar inconvenientes para quienes no dominan el inglés, como demostró un español de 74 años que necesitó ayuda para completar su solicitud.
Temas Relacionados
A pesar de ser rápido y sencillo, algunas aerolíneas, como Ryanair, no advirtieron sobre este requisito al momento de la compra del billete, lo que causó molestias.

Impacto del nuevo requisito de ETA en el turismo del Reino Unido
El economista Sam Miley, del Centro de Investigación Económica y de Negocios (Cebr), advierte que la introducción de la ETA podría afectar negativamente el número de turistas que visitan el Reino Unido.
El costo adicional y el proceso administrativo podrían disuadir a los viajeros, lo que tendría repercusiones económicas en sectores como la hostelería, el comercio minorista y las artes, que dependen en gran medida del turismo extranjero.
Ante este nuevo requisito, la embajada española en el Reino Unido ha ofrecido información y asesoramiento en su página web.

Desde el 1 de abril, todos los ciudadanos de la UE, incluidos los españoles, deben solicitar la ETA para estancias cortas (menos de seis meses) por turismo, negocios o visitas familiares, entre otros motivos.
Por otro lado, los visitantes de países no europeos que previamente no necesitaban visado, como Argentina, Brasil, Estados Unidos o Australia, comenzaron a utilizar la ETA desde el 8 de enero.
En cambio, aquellos de países no cubiertos por la autorización, como Colombia, Honduras, El Salvador o Afganistán, deberán solicitar un visado para ingresar al Reino Unido.